Ir al contenido principal

Manu Chao y el negocio del Rock

El festival Viñarock 2007 renuncia a Villarrobledo para irse a Benicàssim (Castellón) con Manu Chao como cabeza de cartel. La 'guerra' entre ayuntamiento y organizadores (Matarile) ha terminado. El resultado: dos festivales paralelos en ambas ciudades. Unos, Villa Rockbledo (Def Con Dos, Celtas Cortos e Ilegales, entre otros), dicen ser los "auténticos" y dejan claro que Un año más, el Ayuntamiento de Villarrobledo, fiel a su cita, celebrará en el Auditorio Minucipal de Villarrobledo los días 27, 28 y 29 de abril, como en los últimos 11 años, el encuentro musical artenativo más importante de nuestro país. En la otra trinchera el clásico Viñarock (Manu Chao, Violadores del Verso, la Mala Rodríguez, Soziedad Alkohólika y Siniestro Total), contesta: Como agradecimiento a todos aquellos que han confiado en nosotros, comprando la entrada del festival sin saber el cartel y por la buena acogida que ha tenido el cambio a Benicàssim, hemos decidido realizar un esfuerzo añadido y traer a una de las bandas que siempre ha estado en nuestra agenda de una forma prioritaria pero que, por diferentes motivos, nunca habíamos podido contar con su participación; esfuerzo compartido por todos sus miembros, pues se van a pegar un buen palizón para estar con nosotros el viernes 27 de abril. Gracias Manu y Radio Bemba Sound System por “aparecer” en el momento más oportuno.

La batalla, terminada, está servida. Al final el público manda, los cabezas de cartel se llevan la gloria y bastante pasta; y organizadores y ayuntamientos el resto de la saca. ¡Viva el Rock! Sí, ya lo sé, hay que cobrar, sólo soy un iluso al que le... ilusiona y divierte la utopía de Tony Wilson en 24Hours Party People.

Más información en el artículo de JAVIER GONZÁLEZ (elmundo.es), en www.vinarock.com y en www.villarockbledo.es.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza. 
El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa. ¿Qu…

Entrada nueva

Pulsó en "Entrada nueva" para escribir su próximo post, se abrió una puerta y subió a una sala donde le esperaba parte de sí mismo. Allí, para el bien y el sentido común, había montada una mesa llena de aperitivos soñados, vino en prosa y recortes de historias que nunca han sido contadas. Se sentía relajado, cómplice de la ironía que le hacía cosquillas entre una oreja y la palabra; como aquella vez que olvidó su contraseña y tuvo que aceptarse fuera de su perfil. Era una especie de resignación y victoria a la vez. Una batalla ganada a la necesidad de "tener que". Una sonrisa no forzosa acompañaba mejor al vino que corría por su garganta. Era la alegría de saber y de saberse. Y todo esto ocurría gracias a la decisión de salir de aquella entrada que nunca llevaba a nada y que aparentaba dar acceso a todo. 
En aquella sala también había un árbol y un mapa. Eran una misma cosa. Unidos por un link de invierno que llevó su sentido al verano. Él dialogó con muchos de lo…