Ir al contenido principal

JUANRA BONET O EL ABSURDO GENIAL

Lleva traje negro, gafas negras y se comunica con el público a través de un micro... negro. Eso sí, su humor -y él en si mismo-, lejos de ser oscuro, y al igual que su ingenio, resulta brillante, mordaz, absurdo e inteligente. Juan Ramón Bonet (Barcelona, 1975) reportero y presentador de Caiga Quien Caiga (TELECINCO) se ha ganado el interés y la simpatía de espectadores, políticos y demás famosos. ¿El truco? Sabe servirse como nadie de su neurosis para: clavar -primero- con vaselina las preguntas más ácidas y meter -después- en el compromiso de responder al entrevistado, al menos, con la misma fuerza de la pregunta de partida... Y todo con astucia y simpatía, con una sonrisa perenne en su rostro. Ha saltado a la fama como reportero de CQC, sin embargo Juanra es actor; se ha curtido en compañías de teatro como La Cubana y ha trabajado en diversas series de tv. Entre otras: 7 Vidas, Hospital Central, Temps de llibertat o On eres aquell Cap d'Any? Pero se hizo reportero porque según él “un poquito se nace” con ello, “y durante la infancia se hace. Sin darte cuenta, te vas formando como reportero: el payaso de la clase, el que sufría el ‘bully’, el rebelde… todos ellos son/fuimos reporteros potenciales”. Sin duda, habrá que seguir muy de cerca la carrera de este... ¡Cómo llamarlo! Llamémosle Juanra. Porque seguro que nos trae, además de lo regalado en estos años de CQC, muchos e interesantes momentos televisivos, cinematográficos, radiofónicos o desde el escenario de un teatro. Y es que Juanra, ante todo, es sencillamente un tipo genial.

MRV.- ¿Un reportero de Caiga Quien Caiga nace o se hace?
JUANRA.- Un poquito se nace, y durante la infancia se hace. Sin darte cuenta, te vas formando como reportero: el payaso de la clase, el que sufría el “bully”, el rebelde… todos ellos son/fuimos reporteros potenciales; menos el abusón de la clase, que es/era el que llega a ser presidente de algo. (JAJAJAJAJ cómo se me va la olla). Y a partir de ahí, a leer el diario y a indignarte poco a poco.

MRV.-¿Sabrías escoger el (o los) mejor/es momento que has vivido en el programa?

JUANRA.- Hace muy poco, en el Parlamento Europeo de Estrasburgo, conseguimos que Mayor Oreja explicara el por qué del acercamiento de presos durante su tregua: un gesto de buena voluntad… (juro que lo admitió). También recuerdo la mirada de Zapatero el día que le hicimos firmar el referéndum de Rajoy… nos miró… hizo un amago de sonrisa… toda su cara decía “vaya golazo me habéis colado panda de ***** de****”. Y cuando le pregunté a Joseba Alvárez, de Batasuna, si ellos perdonaban el GAL. Un momento muy tenso pero muy jugoso periodísticamente.

MRV.- Por el contrario, ¿qué situación no te gustaría repetir?

JUANRA.- Cualquier tipo de encuentro con un escolta de Michael Douglas (casi me parte la cara…)

MRV.- ¿Y un reportaje que no has hecho y te gustaría abordar? (Valen quimeras)

JUANRA.- Me gustaría mucho vivir unas elecciones generales como reportero del Caiga, sería una campaña apasionante, y un domingo espectacular.

MRV.- Te has especializado en política ¿Por qué?

JUANRA.- No lo sé, al director no le debe gustar cómo hago lo que no es política, y a mí me encanta, o sea que todo cuadra.

MRV.- En una ocasión le preguntaste a Ana Torroja sobre el significado de aquella frase: “Ese algo que soy yo mismo es un cuadro de bifrontismo que sólo da una faz...” ¿Recuerdas qué fue lo que te contestó?

JUANRA.- ¡Creo que sí! Me dijo: “son las dos caras de una misma moneda” Tantos años de dudas para esto…

MRV.- Perdona, no es que quiera que hagas mi trabajo, pero permíteme que te pregunte lo siguiente: si tuvieras que hacerte “la pregunta” a ti mismo ¿cuál sería?

JUANRA.- Si un programa que cuestiona el poder se hace poderoso e influyente, ¿deja de tener sentido? ¿Se ha convertido en “uno de ellos”?

MRV.- ¿A quién, que no tenga ya, le entregarías unas gafas con verdadero placer?


JUANRA.- Me encantaría dárselas a cualquier miembro de Monty Phyton, ¡soy un fanático!

MRV.- Te has hecho famoso como reportero, pero en realidad eres actor. ¿Qué te gustaría interpretar?

JUANRA.- La vida de Brian 2, Buscando a Nemo 2, La cabina 2, por poner unos ejemplos.

MRV.- Cuando llegas a casa tras un viaje de trabajo y/o una dura jornada ante el Congreso de los Diputados... ¿Qué haces para desconectar cuando llegas a casa?


JUANRA.- Llamar a mi mujer (que está en Barcelona), una partidita a la videoconsola, un capítulo de Lost…

MRV.- Había en CQC una sección llamada Palabras cruzadas. Dos personajes antagónicos o simplemente diferentes contestaban a las mismas preguntas... ¿A quién te gustaría sentar hoy y escucharles contestar a las mismas preguntas sin dobles caras? ¿Por qué?

JUANRA.- A Federico Jiménez Losantos de los 80 con el del siglo XXI, porque es un ejemplo viviente de lo que podemos llegar a cambiar a lo largo de la vida. Era comunista, asiduo de “la movida” y míralo ahora.

MRV.- ¿Nos puedes contar algún sueño que hayas tenido últimamente? ¿Alguno recurrente?


JUANRA.- Que busco una playa sin gente, porque en la que estoy no se puede ni poner una tumbona.

MRV.- Si tuvieras la oportunidad de hablar a sus señorías en el Congreso (y te escucharan) ¿de qué iría tu discurso? ¿Darías derecho a réplica?


JUANRA.- Les recordaría que están ahí por y para nosotros, no para jugar a “y tú más”; y después les preguntaría a quién le paso el ticket del taxi.


--------------------------------
BREVE Y PERSONAL

Noche o día: día
Un plan perfecto: ahora en invierno, peli, sofá y manta.
Un defecto: me contradigo bastante
Una virtud: no me contradigo nunca
Un libro: 1984 (George Orwell)
Un periódico: voy a rachas, ahora le he cogido cariño al ABC, se está buscando a sí mismo…
Un cómic: Wacthmen
Una obra de teatro: Otelo
Un vicio: la visita a Antifaz, mi tienda de cómic habitual
Una película imprescindible: La vida de Brian (Monty Phyton)
Un cotilleo: tengo dos perros (¿?)
Un secreto personal desclasificado: ya no me muerdo las uñas
Una terapia: paseos largos
Una prenda: abrigo
Un actor: Philip Seymour Hoffman (Capote, 2005)
Una actriz: Clara Segura

Comentarios

Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa