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DE RATONES E IDEAS NETAS

Ayer por la tarde conocí a César Calderón en TVE, el autor de NetoRatón 2.0 y pieza clave de la red de blogs Las Ideas. Vino para una entrevista que le habíamos pedido para Cámara Abierta 2.0. Se la realizó mi compañera, la guionista y periodista Nuria Verde; y coautora, junto con Gonzalo Toledano, de Cómo crear una serie de televisión.
NetoRatón -para los que no lo conozcáis- es un espacio muy interesante a tener muy presente y no perder de vista. Habla de "ciberactivismo, de tecnología, empresa y otras hierbas", asegura en su cabecera.
Pero sobre todo es un sitio por el que hay que pasar para ver otro ángulo de la actualidad. Es perspicaz, irónico y muy original. Además apunta fino con sus textos, muy riguroso, y con las imágenes que selecciona para ilustrarlos.
Junto a César en Las Ideas colaboran con sendas páginas personales el diputado del PSOE Eduardo Madina, el periodista y autor de Radio Cable Fernando Berlín, el periodista Fernando Jáuregui y un largo etcétera que no hay que dejar de descubrir... ¡Casi nada!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Un abrazo Daniel, de verdad que fue un verdadero placer estar con vosotros.
loretahur ha dicho que…
Ya tengo ganas de ver al Capo ratón en Cámara Abierta. Seguro que no nos deja indiferentes :)

¡Felicitaciones a ambos!

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El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

La crónica borradora

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