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SOITU.ES CUMPLE SU PRIMERA SEMANA

Por Daniel Seseña
Hace unas semanas estuvimos con ellos. Desde el 27 de diciembre SOITU.ES ha empezado su andadura en este mundo internetero... No es un periódico, ni un diario (se actualiza cada minuto prácticamente), tampoco es un blog. Se trata de un nuevo soporte periodístico digital. Un nuevo punto de vista sobre la política, la actualidad, las tendencias, tecnologías, salud... Un todo (Vida Urbana, Vida Digital) en forma de catarata (se navega en vertical) ilustrado con los últimos vídeos (de gran calidad y descargables a gran velocidad), buenas fotos y por supuesto muy interesantes ilustraciones. Un buen ejemplo es el vídeo que aparece tras este titular: Woody se los mete en el bolsillo .

Además incluye una importante novedad y atractivo para periodistas inquietos. En otras palabras, SOITU.ES permite ser uno de los suyos. Y no es coña... Vale con registrarse, de un modo sencillo y tener una noticia que contar (y criterio que aplicar). Si te pierdes al entrar, puedes optar por hacer un click aquí y... ahí un vídeo te contará todo sobre la nueva web.
Es provocador, contestatario, riguroso y pretende ser un medio independiente. Y desde ya se puede afirmar que tiene toda la pinta de convertirse en una nueva referencia periodística... Y si no, al tiempo.

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El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

La crónica borradora

Borró tres archivos por la mañana, el eje de la crónica que tenía que entregar al día siguiente. Cada uno correspondía a un asunto pendiente. El cúmulo le pesó más que el deseo o la necesidad de resolverlos. Salió a la calle en busca de respuestas aleatorias. La calle -cansada de su rol de eterna transición- contestó con más preguntas. Ella en parte se enteraba de lo que ocurría y en parte lo evitaba. Lo mismo había sucedido con aquellos archivos. Uno fue borrado a conciencia, dos sin querer. O al revés. Nunca lo sabrá con toda certeza. El día anterior se había registrado un breve temblor de tierra. Pocos grados, pero los suficientes para sentir lo fino que es el asfalto y el vértigo de la fragilidad. El movimiento brusco le dejó algo mareada. ¿Qué relación existía entre el miedo a caer al abismo y el borrado -accidental o no- de archivos propios? ¿Había alguna relación? Mientras paseaba sin destino marcado -sintiendo y recuperando la firmeza del suelo con sus nuevas sandalias- e

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...