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DETALLES A LA VISTA

Se despidió con un ¡Nos vemos donde no nos alcance la vista! Hoy se cumplen 20 años desde que la vi por última vez; a través del rabillo del ojo, con el filtro de las legañas de una noche de lujuria en verso y sin ánimo de abrirlos del todo. Se levantó, desnuda, y me quedé con su carta, donde me dejó esa frase. Aún me alcanza la vista a ninguna parte... De hecho creo que nací ciego, pero no supe verlo a tiempo.

De ella me quedó su letra, su frase y una hija que hoy tiene 20 años y muchas ganas de enseñarme a mirar con lupa. No sabe si seguir estudiando Restauración de Textos Rotos o empezar la carrera de Investigación de Orígenes. Siempre me acusa de no saber contemplar lo que tengo delante en beneficio de lo que no puedo ver. Es curioso que sea tu hija quien te diga esas cosas.

No sé qué pensará su madre. No lo puedo saber. Pero seguro que estaría de acuerdo con su hija. Porque ella era muy de degustar los mínimos detalles más visibles (y por ello invisibles). No hay día que no piense en todo lo bueno que me dejó. Porque es mi hija el primer detalle que me ha hecho visible. Hasta entonces, creo que estaba perdido entre el resto de detalles que no veía ni mucho menos miraba.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Precioso post repleto de detalles

"con el filtro de las legañas de una noche de lujuria en verso y sin ánimo de abrirlos del todo"

y literatura
Anónimo ha dicho que…
Siempre me acusa de no saber contemplar lo que tengo delante en beneficio de lo que no puedo ver.

Ya tengo para hoy...
Candela Guevara ha dicho que…
Una maravilla de post. Me encanta la carrera de Restauración de Textos Rotos y la de Investigación de Orígenes. Hay algunos que de esta última podríamos tener hasta un Master... será de tanto mirar con lupa.

Genial!!! Una historia preciosa que espero le cuentes algún día a tu hija.

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