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MIRADAS CON RAÍZ

Me lo encontré de casualidad, paseando por mi barrio. Noté una mirada extraña, me giré y ahí estaba. Todo un chopo con ojos bajo duras cejas, nariz y un gesto profundo. No hay pintura... 'ni cartón'. Es obra de la naturaleza. Pero seguramente, empujada por una mano humana. Dicen que si practicas unas incisiones a un árbol, éste se defiende del mismo modo que la piel humana: cicatrizando. De ser así (que no deja de ser pura teoría), estaríamos ante un tipo de artista, cuanto menos muy original...

...Alguien que dibuja un boceto sobre una superficie que decide cómo interpretar (curándose y dando cicatriz a sus heridas con intención artística) la idea del artista. Ahora bien, si resulta que esta cara (con gesto propio) es fruto del capricho de la naturaleza... A las Caras de Bélmez les ha salido un duro competidor: Mr.Chopo y su mirada fija discontínua.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Estuve con mis compañeros de promoción del colegio. Cumplíamos 50 años!!!! desde que terminamos el PREU. Y a todos, Mr. Chopo nos había pintado cicatrices, sombras, manchas... La vida es una paleta de pintor.
Copifate
(He leído desde 30.5 a hoy, y se puede decir que hay cuerpo doctrinal, meollo, poesía, sensibilidad, humor. Hay mucho de todo.)

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El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

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