Ir al contenido principal

CAMBIAR LAS INSTITUCIONES...

No sé si era el secreto de las jornadas, pero podría parecerlo -sobre todo para los que como yo, al final por circunstancias ajenas nos quedamos sin cubrir el Congreso-. El caso es que como leemos en el blog Icities: Por fin saca el significado del acrónimo= Intentar Cambiar las Instituciones Tiene implícito Evitar la Soberbia.

Se llega a la Última mesa de hoy en I-cities. Se trata de un duelo al sol entre Alberto Ortiz de Zárate y Genís Roca. El sheriff es César Ramos. Se trata de la presentación del libro “Manual de uso del blog en la empresa” (la erótica del papel aún es muy fuerte).

(...)El ROI, el valor de marca, etc… son cosas que afectan a una empresa a corto plazo. Escribir un blog y generar una reputación digital afecta a largo plazo. Por desgracia, lo que más se prima hoy en día son las cosas a corto plazo. Nos plantea la siguiente pregunta: ¿Qué es mejor… empresas con blog o empresas con estrategias que tienen en cuenta los blogs?

Si queréis leer crónicas elaboradas al detalle os recomiendo, por supuesto no despegaros del blog oficial, pero también podéis seguirlas, entre otros sitios, a través de Netoratón 2.0, periodismociudadano.com, Rosa J. Cano...

Y del blog de Rosa saco algunas de las declaraciones de Ignacio Escolar (en la imagen):

-“Me he pasado toda la vida defendiendo el papel y ahora dirijo un periódico de papel. Por mucho que nos guste, todavía hoy, a pesar de los cambios que se están dando el periodismo".

-"Los que teneis un blog sabeis lo adictivo de ver las estadísticas. En la tele se sabe al día siguiente. En internet pasa algo parecido. Sexo, sangre y morbo, funciona a corto plazo, pero al final te lleva a echar a otro público más exigente”.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho. ...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena. Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acoj

Sin estridencias

En mitad de la carretera, a pie de asfalto... Ya no pincha, ni mucho menos corta. Pero toma postura y digiere  la curva peligrosa.