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CAMBIAR LAS INSTITUCIONES...

No sé si era el secreto de las jornadas, pero podría parecerlo -sobre todo para los que como yo, al final por circunstancias ajenas nos quedamos sin cubrir el Congreso-. El caso es que como leemos en el blog Icities: Por fin saca el significado del acrónimo= Intentar Cambiar las Instituciones Tiene implícito Evitar la Soberbia.

Se llega a la Última mesa de hoy en I-cities. Se trata de un duelo al sol entre Alberto Ortiz de Zárate y Genís Roca. El sheriff es César Ramos. Se trata de la presentación del libro “Manual de uso del blog en la empresa” (la erótica del papel aún es muy fuerte).

(...)El ROI, el valor de marca, etc… son cosas que afectan a una empresa a corto plazo. Escribir un blog y generar una reputación digital afecta a largo plazo. Por desgracia, lo que más se prima hoy en día son las cosas a corto plazo. Nos plantea la siguiente pregunta: ¿Qué es mejor… empresas con blog o empresas con estrategias que tienen en cuenta los blogs?

Si queréis leer crónicas elaboradas al detalle os recomiendo, por supuesto no despegaros del blog oficial, pero también podéis seguirlas, entre otros sitios, a través de Netoratón 2.0, periodismociudadano.com, Rosa J. Cano...

Y del blog de Rosa saco algunas de las declaraciones de Ignacio Escolar (en la imagen):

-“Me he pasado toda la vida defendiendo el papel y ahora dirijo un periódico de papel. Por mucho que nos guste, todavía hoy, a pesar de los cambios que se están dando el periodismo".

-"Los que teneis un blog sabeis lo adictivo de ver las estadísticas. En la tele se sabe al día siguiente. En internet pasa algo parecido. Sexo, sangre y morbo, funciona a corto plazo, pero al final te lleva a echar a otro público más exigente”.

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El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

La crónica borradora

Borró tres archivos por la mañana, el eje de la crónica que tenía que entregar al día siguiente. Cada uno correspondía a un asunto pendiente. El cúmulo le pesó más que el deseo o la necesidad de resolverlos. Salió a la calle en busca de respuestas aleatorias. La calle -cansada de su rol de eterna transición- contestó con más preguntas. Ella en parte se enteraba de lo que ocurría y en parte lo evitaba. Lo mismo había sucedido con aquellos archivos. Uno fue borrado a conciencia, dos sin querer. O al revés. Nunca lo sabrá con toda certeza. El día anterior se había registrado un breve temblor de tierra. Pocos grados, pero los suficientes para sentir lo fino que es el asfalto y el vértigo de la fragilidad. El movimiento brusco le dejó algo mareada. ¿Qué relación existía entre el miedo a caer al abismo y el borrado -accidental o no- de archivos propios? ¿Había alguna relación? Mientras paseaba sin destino marcado -sintiendo y recuperando la firmeza del suelo con sus nuevas sandalias- e