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A MÁS DE 700 REVOLUCIONES

Si mañana no me levanto, méteme rápidamente en la lavadora y dale a centrifugar. No es coña. Al día siguiente no se levantó y Alonso Arista terminó a más de 700 revoluciones por minuto. No dejó totalitarismo con cabeza ni títetere sin piernas. Quien ejecutó la orden se llama Brunete Colón y está tan programado para obedecer, como desarrollado para responder ante cualquier titubeo de Alonso.

Ambos nacen de la idea de un tercero, Gadel Cuadrado, quien al no disponer de capacidad de aclararse por sí mismo, se vio obligado a aprender a cubrir sus carencias con centrifugados cortos, programas largos especiales para manchas de especial calado y frenazos en seco. Aunque ahora él ha vendido su patente y se encuentra disfrutando de otro invento... Pero no puede evitar sentir morriña cada vez que comprueba en las noticias las consecuencias de su programación: miles de revoluciones por minuto.

Alonso y Brunete son actualmente el equilibrio del mundo. Aunque tengan que desequilibrarlo primero. Pero algo en su sistema va a fallar dentro de un tiempo... Aunque no sé si se puede llamar fallo. En algún momento, está programado, preguntarán por su origen; el mismo al que Gadel renunció por contratro... comprometiéndose a no aclarar nada. Veremos entonces qué pasa cuando la lavadora de sus 'hijos' empieze a dar vueltas sin rumbo.

Comentarios

grp ha dicho que…
gracias por esta grandísima metáfora que no aclara (a los que somos de aclarado difícil y siempre llevamos a cuestas algún resto que no se quita ni patrás) pero que te hace dar(le) vueltas por agitación. En mi caso además con sonrisa.

(cuando además juntas lavadoras de hijos lo que te queda es un programa largo...de dudas, creo yo).
Dani Seseña ha dicho que…
Gracias Grp... Creo que ahora investigan cómo sacarle partido a lavar la ropa sucia de otro mientras limpian los platos rotos propios... Quieren fusionar conceptos, lavadora con friegaconciencias.

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