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VIVA MUERTE

Lo mejor de este día es que Henández puede darse un garbeillo por la calle sin llamar la atención. Murió en 1954 sin consecuencias y sin pena ni gloria. Normalmente pasa los días en la taberna de Fausto, con otros que se arrancan a aceptar su estado, pero una vez al año se empapa en materia para pisar tierra y asfalto. La gente le ve pero no le hace ni caso y él hace lo mismo. Después se acerca a un espejo del escaparate del Gordo (un comercio sin consecuencias) y se echa un ojo.

No es fácil ser un muerto, dice. Pero más difícil es vivir sin derecho a morir. Bueno, eso, querido Hernández, más bien es una putada, contesta Jarrón, el agente cadáver. Y así, sin ganar tiempo a la pérdida del rato y un día después, Henández vuelve la mirada y se encuentra con su hermano Gorf. El problema es que no puede hablar con él porque está en medio de una siesta de día. Y eso no hay muerte que lo cambie. Sonríe y decide volver a morir. Hernández está más tranquilo. ¡Felicidades!

Comentarios

Juana ha dicho que…
Estar muerto y que nadie se de cuenta debe ser .... menos mal que recuperó su sonrisa, es lo mejor .... ¡gracias!
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Me ha traido a la cabeza un trozo de canción "...los muertos vivos, los vivos muertos..."

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Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa

Murió en lugar de la palabra

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