Ir al contenido principal

AMIGO, MÚSICA Y CONSECUENCIA

Ayer, cuando volvía de hacer la compra me encontré con Mauro Y. Hacía años que no sabía nada de él. Recordaba que había estudiado Ciencias del Mar y después se había ido a Valladolid a reconciliarse con su pasado y con el vino. Ahí le perdí la pista. Pero ahora, frente a él, yo con mi carrito lleno (salgo) y él con su carrito vacío (entra) me dice que se ha hecho músico y que mañana actúa en Consecuencia.

Hace mucho que le debo un poco de atención. Siempre fui yo más despegado que él. Mauro era mi amigo y ahora aunque menos conocido, sigue siendo mi amigo. Cada uno fue por su camino, como tantas y tantas amistades. No sé si fuimos grandes amigos; lo pasamos bien, mal, regular y lo pasamos juntos en aquella época. Así que esta noche me despojo de viejas diferencias y como él, actuaré en Consecuencia.

Sigue en Y EN CONSECUENCIA TOCAMOS...

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Leído hoy en twitter: por @ifilosofía y RT por @microporciones: Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca.
Lo suscribo plenamente.
Uno que normalmente no comenta ha dicho que…
Creo que el post no va de la amistad, CYBRGHOST. Me da a mí que sólo es una "consecuencia" anecdótica.
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Yo el 80% de las veces no "me papo de nada" así que posiblemente.
grp ha dicho que…
"se ha hecho músico y mañana actúa en Consecuencia".

Lo primero un tremendo jajajaja, lo segundo, habría querido leer más. Lo tercero y no menos importante...que viva la esencia de PF!!, que para mi se esconde en estos geniales giros.
copifate ha dicho que…
En Consecuencia, no perder la calma: La frase "Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca" tiene su aquel.
Anónimo ha dicho que…
Una frase horrible, copifate. Estoy contigo y con grp.

Javi
copifate ha dicho que…
No es la primera vez que me pasa, que me dan la razón por lo contrario que he dicho. Es tan infrecuente que te la den que da gustito y te callas todo ufano (de otra galaxia...)
A mi la frase de CYZZHTUFF me había parecido que tenía su aquel...romántico.
Anónimo ha dicho que…
Nos vemos en consecuencia. Me encanta.

Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa