Ir al contenido principal

CALORÍA EL EXABRUPTO

Ha decidido dejar de ser abrupto; lo que matemáticamente le convierte en exabrupto. Y eso que el deseo del tipo, Jonas Caloría, era cambiar de parecer, para ser menos ofensivo y violento... Y ahora se ha convertido en un insulto en sí mismo. ¡Qué ironía! Esto pasa por pasear y pensar a la vez. Si no hubiera abandonado el entretenimiento aplicado a todo, ahora seguiría siendo abrupto y lleno de salvadora hostilidad.

Un día me lo encuentro en la cola de la charcutería y le pregunto "qué tal", se quita los cascos, a través de los cuales iba escuchando a Jiménez Losantos, y me contesta: Aquí, tratando de sobrevivir... Y sin ningún ánimo de meterme en polémica añado: Bueno, yo te veo bien, no será para tanto... Entoces comenzó el 'huracán Caloría': Qué quieres decir, ah ya, ahora me vas a hablar del Prestige, del 11-M, del Nunca Mais... Que sí, que ya me lo sé. Y mientras, el resto de España sufriendo las miserias del socialismo...

Sigue

...¿Sabes qué gobiernos socialistas quedan en Europa? Grecia, Portugal y España. ¿No te parece casualidad? Pero aquí no pasa nada, seguimos con Irak, con el Couso ese, con insultos a Aznar, soportando los ataques a la familia. Este país lo gobiernan socialistas y etarras...

El charcutero interrumpe y anuncia el turno del 665. ¡El mío! Grita Caloría. Me mira, ya sin el color rojo que se le había puesto en la cara, observa mi número (el 666) y concluye: ¡Ay, diablillo! ¡Que el de la ceja os lleva al averno!

¡Pa'vernos matao! Pienso por dentro. Me dejó sin palabras. Nunca había hablado de política con él. Jamás. Y sólo le propuse un Bueno, yo te veo bien, no será para tanto... El caso es que ahora, tras una supuesta catarsis ha decidido frenar y convertirse en exabrupto. Lo que imagino, que como penitencia divina pero autoinducida, es una decisión firme para salir adelante.

*Imagen vía Las alas de W.A.F

Comentarios

Juana ha dicho que…
Siempre pensé que en el infierno están lo mejores y más divertidos. Me voy contigo al 666 que los exabrupto me dan más miedo que el averno.
Anónimo ha dicho que…
jajaja, qué post más bueno desde esa primera frase.

Me traslada a esos encuentros con medio conocidos a los que preguntas que qué tal y van, se paran y te cuentan!!!

(Por cierto, es curioso que abrupto y exabrupto vayan por sendas paralelas siendo uno el ex del otro)
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Bueno realmente sigues sin hablar de política con él. Sólo habló él. Yo no hablo de política.
Y Jimenez Losantos me da ganas de tomar las curvas en el sentido contrario de las lineas. Creo que él en algún momento lo hizo.

Entradas populares de este blog

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho. ...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena. Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acoj

Entrada nueva

Pulsó en "Entrada nueva" para escribir su próximo post, se abrió una puerta y subió a una sala donde le esperaba parte de sí mismo. Allí, para el bien y el sentido común, había montada una mesa llena de aperitivos soñados, vino en prosa y recortes de historias que nunca han sido contadas. Se sentía relajado, cómplice de la ironía que le hacía cosquillas entre una oreja y la palabra; como aquella vez que olvidó su contraseña y tuvo que aceptarse fuera de su perfil. Era una especie de resignación y victoria a la vez. Una batalla ganada a la necesidad de "tener que". Una sonrisa no forzosa acompañaba mejor al vino que corría por su garganta. Era la alegría de saber y de saberse. Y todo esto ocurría gracias a la decisión de salir de aquella entrada que nunca llevaba a nada y que aparentaba dar acceso a todo.  En aquella sala también había un árbol y un mapa. Eran una misma cosa. Unidos por un link de invierno que llevó su sentido al verano. Él dialogó con muchos