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FROM LOST TO BILBAO

Vamos con un poquito de 'autobombo' (por cierto, no sé si esta palabra ha entrado en el ranking de eldiae.es... mejor visitar). Viajamos a Bilbao a la gala de los "Premios Internacinales ESI a la Excelencia en la Promoción de la Sociedad de la Información 2009". Este bendito programa conocido como Cámara Abierta 2.0 -alimentado por los 4 frikis y compañía trasladada- ha sido selecionado entre los finalistas en la categoría de "Proyecto más innovador y creativo".

Y así de paso aprovecho para inaugurar espacio bloguero en la plataforma interactiva de rtve.es... Por lo tanto, hoy simultaneo blog personal con blog profesional. Por cierto, si en el post anterior citaba a mi compañero Juan Carrillo de Zoom Net (actualmente perdido en Los Ángeles), hoy os recomiendo una pasadita por el post de Manuel González, compañero y no menos amigo también de Zoom net. calle Tras la2 Ciudad Pirulí.

Y hasta aquí puedo escribir... Tengo unos minutillos para ponerme con el próximo repor -antes de perdernos por Bilbao- sobre la web que citaba al principio del post: www.eldiae.es. Una iniciativa del Instituto Cervantes para provocar una lluvia de palabras en Español por todo el mundo.

Salud!

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Pues dejamos allí un comentario deseando suerte como siempre, que hay que estrenarlo.

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Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
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