Ir al contenido principal

DE TUNEAR LO COTIDIANO

¿Quieres concursar en Cámara Abierta 2.0 con tus fotos?

Imagina que un día descubres una foto que habías condenado al fondo de la caja más escondida de tu casa, pisazo y/o pisito de 30 m2. No tiene nada de especial, sencillamente es tuya y retrata una porción de tu pasado… o no. Te aburres y pintas con el rotulador que tienes a mano una raya, después ese trazo te lleva a otro y al final resulta que has convertido tu recuerdo de Instamatic en un mejunje gráfico con cierto atractivo…

…Algo parecido le debió ocurrir a Gerhald Richter. Inspirados por él y en la filosofía que este año abandera PHE09 –lo cotidiano-, propusimos, a pachas con el Festival, un concurso paralelo para Cámara Abierta 2.0.
Haz una foto que refleje algún acto o momento cotidiano de tu vida y tunéala al estilo de Gerhald Richter. Publica la fotografía en cualquier medio de Internet: blog, myspace, flickr, facebooK, etc. y envíanos el enlace. Hay un premio y dos áccesit.
Así de fácil… Muchos os habéis mojado ya… Y francamente, el nivel es altito. Esperamos muchas visiones más, porque ¿Qué es lo cotidiano? ¿Qué tienes a tu alrededor? ¿Dónde está tu inspiración diaria? Es hora de darle un repaso a esas imágenes que necesitan una vuelta de tuerca. Desempolva tu rotring, el bic naranja o las ceras manley que te dé la gana. Y si alguna vez te has preguntado, en general, ¡Qué pintas! Igual es hora de tunear la respuesta.

Comentarios

Max ha dicho que…
Buscaremos alguna fotografía que podamos destrozar ¡jajaja! Y que no echen de menos en casa.

Entradas populares de este blog

Salidas emergentes, manos que pintaron

Madrid, agosto, primero. Metro poco vacío. Algunos/as quedamos entre líneas, ‘peatoneando’ entre contenidos y olas de calor. Y en medio, esa crónica que asoma cuando otras son arrancadas de su espacio. Los pasillos narran de cuajo. Palabras, avisos y sentidos se unen en direcciones contrapuestas para mostrarse a un público que mira de reojo...
...O en contraplanos que son poco dados a la exhibición explícita, porque prefieren las historias bajo relieve visto. Unas manos que escenifican un gesto, una actitud de relajación tensa. Es lo único que queda de un contexto que pasó a mejor brida; atado a la superposición de tramas, ideas y decisiones.  Una sonrisa de salida que no permite encontrar la entrada.

Y quienes miramos sentimos un calor frío que recorre el objetivo de la cámara antes disparar. Luego llega la captura, la descarga de resultados y emociones en bandeja de salida. Y al final del recorrido, intentamos reconciliarnos con la lógica caótica de fotografiar con un teléfono que…

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

La crónica borradora

Borró tres archivos por la mañana, el eje de la crónica que tenía que entregar al día siguiente. Cada uno correspondía a un asunto pendiente. El cúmulo le pesó más que el deseo o la necesidad de resolverlos. Salió a la calle en busca de respuestas aleatorias. La calle -cansada de su rol de eterna transición- contestó con más preguntas. Ella en parte se enteraba de lo que ocurría y en parte lo evitaba. Lo mismo había sucedido con aquellos archivos. Uno fue borrado a conciencia, dos sin querer. O al revés. Nunca lo sabrá con toda certeza.

El día anterior se había registrado un breve temblor de tierra. Pocos grados, pero los suficientes para sentir lo fino que es el asfalto y el vértigo de la fragilidad. El movimiento brusco le dejó algo mareada. ¿Qué relación existía entre el miedo a caer al abismo y el borrado -accidental o no- de archivos propios? ¿Había alguna relación? Mientras paseaba sin destino marcado -sintiendo y recuperando la firmeza del suelo con sus nuevas sandalias- el co…