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TEDETÉ, NO ME LO ECHES EN CARA

Adiós a la tele analógica. Y ésta que aparece en la foto es la mía. No es ficción, es real. Y en ese instante la estoy llevando a un lugar en el que se dedican a separar materiales y reciclar elementos. No, no hablo del Consejo de Ministros, sino de una pequeña chatarrería que hay cerca de mi casa... Llena de antigüedades y modernidades deshuesadas y en desuso. Un pequeño local donde lo más viejo convive con lo efímero de la tecnología.

Esta tele, de hecho, antes de ser desmantelada, convivió unas horas en un montón de chatarra junto a unos candelabros que un día debieron ocupar una mesa barroca de alguien, también, muy cargado de adornos. Adiós a la tele analógica. A falta de señal, buenos son cables y más aún de cobre. El gran valor que ha concentrado este viejo aparato. Siempre hay algo que vale donde no parece residir valor, me dijo el chatarrero. Sin embargo, no me dio ni las gracias ni medio céntimo por mi vieja amiga.

Y yo no podía indultarla. Así que tedeté y ahí se quedó. No hace falta explicarlo. La abandoné y apagué para siempre. Pero con cariño y sin publicidad.

Salud digital!

Comentarios

Juana ha dicho que…
No hay más remedio, para hacer sitio a lo nuevo hemos de dejar fuera lo viejo .... las cosas, los sitios, los trabajos, las ideas .... de todo .... incluso algunas partes de nosotros mismos.
Netambulo ha dicho que…
Hay que adaptarse a los nuevos tiempos. Renovarse o morir, dicen.

Seguro que ha surgido un polígamo romance entre uno de los candelabros y las 625 líneas de tu vieja amiga.

Pero no lo veremos en los progamas del corazón. Es un romance íntimo, "con cariño y sin publicidad".

;-)

J.
dsesena ha dicho que…
Tú lo has dicho, Juana... ¡Pa'lante!

Juanan, siempre dando en el clavo! Sé de buena tinta que candelabros y analógico aparato están siendo indultados por un romance imposible. A cambio: tardes catódicas a la retro usanza!

Salud!!
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Yo con mi cambio de estado civil y casa tengo 3 televisores y una toma de antena, y apenas veo ninguno. No dar las gracias se estila mucho últimamente. Y qué queréis que os diga pero yo un poquito de publi entre programas si dejaba, a veces es mejor que muchos programas.

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