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UNA DE RUBÉN EL MAGO

Antes de acabar definitivamente la semana, y el mes, ahí va una anécdota de domingo tarde-noche-ficción: Salgo a la calle a comprar unas pastillas de Avecrem para dar saborcillo al ocaso y me encuentro con Rubén, el mago mendigo. Está subido a un humilde pedestal (taburete oxidado con almohadilla de raso a cuadros) en pleno truco. Espero antes de entrar al 'Seven Eleven' para ver el desenlace, y como yo, unos cuantos más.

Saca una manta vieja y verde y se la echa por encima. Silencio. A los 10 segundos se oye una voz opaca que procede del interior mantero que dice, con acento argentino, sacarme la manta, pelotudos. Se acerca Gutiérrez, el vecino del sexto, y le destapa... Pero Rubén no está debajo; sino detrás de nosotros en un banco, tumbado como mendigo que es con brik Don Simón bajo brazo, y cantando aquello de Migraña tiene tres verbos... tres verbos tiene migraña.

La sopa, buenísima, por cierto.

Comentarios

Juana ha dicho que…
Pues la semana termina raro, el avecrem lo usé esta mañana, mi pedestal es soberbio a todas luces, oigo voces debajo de las mantas ....
Eso si, la sopa también estaba divina de la muerte.
dsesena ha dicho que…
ME alegro, juana... pero ojito con los pedestales que también hablan bajo la manta.
Anónimo ha dicho que…
Hoy.... cueces y con Rubén.... enriqueces!!!
Anónimo ha dicho que…
Y qué kurioso, en el cerro de los ángeles, más veces

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