
La idea es sencilla (con un gran trabajo de fondo): hacer la foto del capullo/a de turno que ha aparcado como el culo, dejarle una nota tipo (imprimible desde la web) bajo limpiaparabrisas e indicarle que su ‘fechoría’ saldrá publicada en el blog. Además se le informa sobre cómo “mejorar su técnica de aparcamiento”. Y es que, como dicen estos bloggers justicieros: “Es hora de acabar con esos que aparcan como el culo... o al menos de reírse de ellos...”.

Y lo mejor, han pillado a vehículos de policía haciendo lo propio... Incluso, algunas imágenes muestran a una grúa llevándose a uno de estos. Recomiendo encarecídamente visitar la galería de fotos y vídeos del blog.
Por cierto, si te encuentras una nota de estas en tu parabrisas, en la web te cuentan algo: Así que aparcas como el culo... o al menos eso es lo que piensan de ti. No te preocupes, todos lo hacemos alguna vez. Pero esta vez has tocado las narices a alguien lo suficiente como para que imprimiera una nota y te la pusiera en el parabrisas. Ahora que estás aquí debes aprender que hiciste mal y corregirlo. Selecciona la infracción que has cometido del menú y sabrás cual ha sido tu error. Leete el código de la circulación, usa el sentido común, toma nota de las normas de cortesía y da gracias de que no te hayan rayado el coche.
Mira que un servidor se pasa todo el día pateándose la red, más que la propia calle (exagero, pero que conste como metáfora) y no conocía a estos grandísimos justicieros. La magia de Internet y su bendita blogosfera tiene estas cosas. Que llegan un grupo de personas inquietas, hartas de presenciar injusticias ciudadanas, seguramente calificadas de bajo nivel, y deciden actuar por su cuenta de esta forma tan ingeniosa.

PD.: Abstenerse amantes de jaurías y linchamientos mediáticos. La de APARCAS COMO EL CULO no deja de ser una medida simpática contra canallas del volante. Y provoca más daño el efecto de los infractores que la idea del blog. A otros promotores les recomiendo, antes de actuar: Doce hombres sin piedad (Sidney Lumet, 1957), Furia (Fritz Lang, 1936) y otra más del maestro, El vampiro de Düsseldorf (Fritz Lang, 1931).
Comentarios
Lo que no encuentres tú!!