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VINO, POESÍA... LETRAS DE GARNACHA

Hace unos días fui a cubrir para el programa la presentación de la “web museo”. las Bodegas Dinastía Vivanco (Briones – La Rioja Alta). Fue un verdadero placer al paladar (por el vino que nos ofrecieron después de la rueda de prensa), pero también un gusto intelectual. Citas constantes de Neruda, Aristóteles e incluso Louis Pasteur para ilustrar el mundo vinícola que envolvía el acto.

La web es un regalo para todos aquellos con altas dosis de sensibilidad con el arte, la historia, las palabras y el vino. La familia Vivanco posee el único y mayor arsenal documental sobre el mundo de este caldo esencial. A saber, unas 8.000 monografías, monedas, postales, vídeos, incunables… y mucho más. Son documentos que nos sólo se ciñen a España, sino al universo del vino. Una degustación especial abierta a todo el mundo. Pero como dice Santiago Vivanco, director general y 4ª generación de la saga, lo mejor es completar el “viaje” visitando las bodegas.

Y como postre una sorpresa. Tras la entrevista que mantuve con Santiago Vivanco, me dijo de pasada que alimentaba un blog de poesía… entonces entendí su homenaje a Neruda. Pero la sorpresa más grata llegó cuando me metí en su bitácora y descubrí qua además de ser un amante del buen gusto, un tipo que regala sensibilidad y comparte sus tesoros, es poeta. Pero no me enrollo más, entrad en SantiVivanco.

¡Salud!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Interesante tu blog. El vino es cultura. Yo no bebo mucho, pero de vez en cuando me gusta beber un buen vino en las comidas. un abrazo.
Anónimo ha dicho que…
El objetivo de este comentario es presentar el sitio www.supercomprador.es que es un Observatorio de Precios en Internet Creo que el sitio es interesante y en parte relacionado con el vino, al menos con su precio.
Por ejemplo si buscas MARQUES CACERES te muestra el precio de este vino en diferentes supermercados, así como su evolución, además aperece el tiempo de trabajo necesario para que un mileurista pueda comprar un producto.
http://www.supercomprador.es/index.php?str_busqueda=marques+caceres&cat=&verCat=0

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El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

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