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AYER IRRUTIA, EN ÓRBITA INDIGESTA

Su intención no era enemistarse con nadie, pero terminó con la amistad de todos y al subirse al autobús se bajó de su comunidad para siempre. Ayer Irrutia había conseguido lo más difícil en una semana: comerse el mundo. Sin ninguna reflexión previa, no pensó en las consecuencias que acarrearía semejante proeza. Era su sueño desde muy jovencita y lo logró.

Daba por sentado que mantendría de pie, e intactas, sus amistades; claro, se equivocó. Uno a uno pasaron de la comprensión temporal y lógica por el éxito a pronunciar el: ¡Ahí te quedas! Y Ayer, que nunca había conocido, al menos conscientemente, su propia soberbia... provocó la ruptura con todo su entorno; y es obvio, pero lo añado: también consigo misma.

Ahora, después de haberse comido el mundo, como siempre quiso hacer, se pasa todo el día en la Luna. Hasta ahí le llevó el autobús que cogió para huír de la enemistad, en lugar -sencilla o complicadamente- de discutir. Que baje o no de nuevo al mantillo terrestre es cuestión de hacer una correcta digestión. Pero me he leído que en la órbita lunar no hay fibra que elimine los atascos irracionales.

Salud!

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Y si finalmente no tiene una buena digestión.. morirá de éxito.
Juana ha dicho que…
Si es que el mundo es muy grande e indigesto, y los "pedestales lunares" son frios y aislados ¡Uf! da un "noseque" solo de pensarlo.

Creo que necesita un laxante.
Anónimo ha dicho que…
y a qué le supo el mundo?, imagino un sabor agridulce y en algunos casos indeseable, un sabor variable...indigesto
Anónimo ha dicho que…
Dani, esta entrada tiene muchos niveles y da para mucho comentar.

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