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MUERTE ENTRE LOS PAPELITOS

Farándulo Estribo marcó el número de móvil que le dieron... el que decían, cambiaría su vida para siempre. Pero cuando pulsó el botón verde, poco después, una voz ajena le rompió el oído y penetró hasta lo más profundo de su cerebro para destrozar sus intenciones optimistas. Murió de golpe. Una de esas enfermedades que no son raras, sino cabronas; porque las provoca sólo la mala hostia de algún desgraciado que revitaliza su alma a costa de las energías mermadas de los demás.
Y esa es su táctica: dejar sueltos estratégicamente papelitos, escritos a mano, con mensajes personalizados, acompañados de un número de teléfono. Es infalible y con Farándulo, ya son 5 las víctimas que Destrozo Convulso se ha cobrado en el mes de marzo. No le pagan, ya lo hace un banco por prestar desconocidos servicios, pero cobra -como os digo- y mucho. Nadie sabe cómo es, porque nadie sabe que existe. Sólo dos personas, Donante Gas y yo, hemos descubierto su línea de actuación, pero llegar a él/ella nos llevará un tiempo... Seguiremos informando. Hasta entonces, ¡Ojito que en los festivos actúa con más saña!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
¿Por qué espera entrecomillas?, ¿tendrá relación con ese otro caso?. Estaré atenta que últimamente ando muy optimista, no vaya a ser. isa

Siempre lo digo y lo repito: me encantan estos saltos de Donante a fresquito que permiten volver a caer en un bar donde se va a crecer, a torturar con Enya a muy pocas revoluciones o a robar ideas al pobre Mansalva. Gracias!

P.D: buf, la palabra para verificar me aparece entrecomillas..
Juana ha dicho que…
El número es demasiado atractivo:
666xxx669 ¡Uf! no se yo .... y además manda un beso con labios y todo.

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El Cerrojo

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