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EGOS A EURO, BONITOS Y BARATOS

Gutiérrez Corina de Humo se reunió en la frutería con Fausto Incrédulo. Entre cítricos se habla mejor, con más sosiego. Los críticos ya son otra cosa y están más allá de los límites de la frutería Manuela Yosola. Habían quedado, como cada semana, para intercambiar impresiones y asuntos propios. Ambos comercian con egos ajenos. Es una profesión soterrada y poco conocida, pero cada vez más asentada por eso, por lo bajini.

Corina de Humo e Incrédulo descubrieron el filón hace años. Ambos venían de pegarse un batacazo espectacular al caer de sendos y antiguos superyoes. Subieron tan alto que se rompieron la crisma del egocentrismo. Pero lejos de recapacitar y profundizar en la verdadera modestia, encontraron un hueco en el mercado de negocios donde no lo había. Por lo menos tan abiertamente. Se conocieron en la vía pública. Caminaban por la calle Melancolía pensando en los suyo -como no podía ser de otro modo- y se cruzaron/interfirieron las ideas y las miradas... El vendaje que los dos exhibían en testa propia les dio un empujón visual.

Se entendieron rápido y a los pocos minutos ya estaban diseñando su sociedad EGOS A EURO en la frutería Manuela Yosola... Resguardados de los críticos, protegidos por los cítricos. La clave del negocio: nadie / pocos renuncian a una alabanza a cambio de un azucarillo... para el ego, por lo bien que lo hemos hecho. Sólo hay que buscar el ombligo adecuado, que no es uno, sino cientos... miles, millones y ya está. Llevan ganados miles de euros, están cerca del primer millón. ¡Y sólo en un año y con 'poco' trabajo!

¿En qué consiste? Aún no lo sé muy bien, pero por lo que llevo investigado -que no es poco- he llegado a la siguiente conclusión: se camelan, por ejemplo, a un clásico del egocentrismo* (el/la que se esconde tras esa frase tan 'original': "odio ser el centro de atención" o "Me gusta pasar desapercibido/a"). Se encuentran (aparenetemente por casualidad) con este modelo, buscando ese momento tan apetitoso de bajón, normalmente causado por falta de palmaditas, y ahí Gutiérrez y Fausto entran a matar.

¡Qué bueno aquello que comentaste el otro día! ¡Qué gran idea propusiste! ¡Qué proyectos tan originales se te ocurren! ¡Qué audaz eres siempre!... Estas suelen ser las frases gancho. La defensa racional de la víctima cae al suelo y deja la entrada libre. Entonces el siguiente paso es una pregunta directa para despertar recelos y rencores ocultos hacia otros compañeros / amigos: ¿Has pensado lo mucho que vales y lo poco que te dejan demostrarlo? Y así poco a poco hasta que sin darse cuenta ha vendido su EGO al mejor postor, que suelen ser Fausto y Gutiérrez; en principio, a cambio de unas palmaditas y tres alabanzas.

Lo que me falta es conocer los detalles del pacto final, el sello... el verdadero "a cambio de qué". Pero seguiré investigando. Aunque sinceramente, creo que no es lo más importante, ¿no creéis?

Salud!

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*Suele ir disfrazado de lo contrario. Esto es, atuendo de humildad, pero zapatos que delatan. Es un calzado divisable desde la legua... sus pasos se precipitan porque obedecen a la indómita ansia de ir por delante. Donde están los cítricos protectores que se quiten los críticos de egos ajenos.

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Que razón tienes! Vaya negocio! Y ese no esta en crisis, yo creo que va viento en popa, desgraciadamente.
A ver si alguien monta un negocio de Fotografía de Ombligos ajenos y triunfa para hacerles la competencia.
Simplemente Magistral Sr. Seseña.
Anónimo ha dicho que…
Una foto del entorno de mi trabajo ilustraría bien este post que te has marcado. En este caso los egos se venderían al peso y sacarían euros a granel.

El otro día pesé el mío y la verdad, tras una dura e intensa labor de autocrítica pensé que pesaría más... Al final: unos pocos gramos. El de uno de mis compañeros, que pesé de extranjis, dio cerca de 3 kilos.
¡¡Joder con la criatura!! Por cierto, su nombre, el de mi compañero es Arbusto Sanz de Erguido.

Fdo.: Porlo Bajini
Anónimo ha dicho que…
Iba a dejar un comentario ingenioso, pero la verdad, odio ser el centro de atención.

P.D: parece que alguien está llamando ya a mi puerta.

isabel
Anónimo ha dicho que…
Hola escribo de parte de la Asociación EGO sin Precio. Quiero felicitarte por destapar este oscuro negocio que nos tiene a más de uno sin vivir en mí.

YO

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