Ir al contenido principal

LOS COLAPSADOS Y EL DOCTOR PLATA

Por Fabio Carabeo
Guillermo Sota ha tirado de la cadena y tras quedarse con ella en la mano, ha sido succionado por sí mismo. En el momento de los hechos, su esposa Duda Remedios, se encuentra atascada en una palabra que no consigue pronunciar. Cuando presta declaración poco después consigue decir "Soflama". ¡Sopla! Grita Guillermo en ese momento. Pero a continuación regresa a su interior.

'Autoabsorbido'
y 'atascata de palabra' permanecen en comisaría de policía más cercana; concretamente en la 'unidad de vecinos intensivos'. Esperan al Doctor Plata, experto en la materia. Un estudiante, mientras tanto, les observa con atención. Toma nota de cada gesto, de cada intento por comunicar. Duda le agarra del antebrazo y le dice -entrecortada-: do do do do do... que que que que... na na na na na. El estudiante, comprensivo, sonríe; Guillermo lo intenta, pero sigue serio y dentro.

El Doctor Plata está atrapado
en un atasco inexplicable. Se le informa desde comisaría a través del móvil de lo ocurrido, luego lo comenta con su Navegador. Por la impresora del Mercedes surge un Din A 4 con detalles; y del Tom tom, una voz femenina, casi erótica, que dice: Gire en sentido opuesto y saque conclusiones precipitadas. Dos horas más tarde, se persona en la Unidad y actúa.

Se planta en un despacho
con la pareja colapsada; les abre la boca, introduce sendas pinzas a la vez y extrae un par de informes personales, después les comenta: Ambos están en blanco. Esto es lo que tiene el desgaste, pero no es su caso, ustedes, ni siquiera han empezado... aún les queda mucho por hacer. Revisen su Toilette. Ahí está la clave.

Comentarios

copifate ha dicho que…
En la rotonda, tome la tercera salida, en la rotonda tome la tercera salida.
Me pide reifled!!!!!!!!!!!!!
En la rotonda, tome la seg....
Anónimo ha dicho que…
Yo creo que "la clave "(progama de debate 76-85 TVE y A3 90-93) debería reinventarse tras un periodo de papeles en blanco y atascos inexplicables...

M.
Anónimo ha dicho que…
Viendo la foto, me digo:

Esta cadena es genial y única,aunque imposible de sintonizar y aunque se empeñen no es una lata!.

Fdo: teleespectador del bladosín blanco
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Pues me ha gustado, pero me ha dejado sin nada que decir. Eres un Genio.
Anónimo ha dicho que…
Qué bueno!

Entradas populares de este blog

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho. ...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena. Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acoj

Entrada nueva

Pulsó en "Entrada nueva" para escribir su próximo post, se abrió una puerta y subió a una sala donde le esperaba parte de sí mismo. Allí, para el bien y el sentido común, había montada una mesa llena de aperitivos soñados, vino en prosa y recortes de historias que nunca han sido contadas. Se sentía relajado, cómplice de la ironía que le hacía cosquillas entre una oreja y la palabra; como aquella vez que olvidó su contraseña y tuvo que aceptarse fuera de su perfil. Era una especie de resignación y victoria a la vez. Una batalla ganada a la necesidad de "tener que". Una sonrisa no forzosa acompañaba mejor al vino que corría por su garganta. Era la alegría de saber y de saberse. Y todo esto ocurría gracias a la decisión de salir de aquella entrada que nunca llevaba a nada y que aparentaba dar acceso a todo.  En aquella sala también había un árbol y un mapa. Eran una misma cosa. Unidos por un link de invierno que llevó su sentido al verano. Él dialogó con muchos