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PON CARA DE BÚSQUEDA

(...)he realizado un montaje con un paisaje musica y fotos y deseo saber como puedo aser para que no se...
Hasta hoy es el motor de búsqueda más surrealista y largo que me he encontrado en las estadísticas de este blog. Insisto una vez más, y ya van tres posts dedicados al tema, en resaltar el universo que se oculta detrás de este fenómeno. Un espacio capaz de reunir al mismo tempo a un buscador de obras de Kandinsky y a un personaje que quiere encontrar dibujos de skinheads (y google le lleva a mi post sobre EL ARTE (Y DECORO) DEL ABANDONO). Sinceramente, de los datos de tráfico prácticamente ya me centro en disfrutar con las palabras y las ideas resumidas en un buscador.

Y hay más, por ejemplo, en las últimas horas tenemos a un aburrido que escribe directamente Sin saber qué hacer... y llega a la historia de Martínez que sigue SIN SABER QUÉ HACER con su MUERTE. De lo que escriben los que llegan al post contra el porno infantil ni hablo. Pero lo bueno es que hay de todo: Globos antiguos, O con canuto, coches sin puertas, desatascadores emocionales, pescadillas que se niegan a morderse la cola, tornillos, Real Academia, Retortijón, Rajoy, Freud, Trompeta de Óscar Peterson, Marco de fotos sin marco, Paraguas con tele, Sartre...

Un motor, imparable en definitiva. Salud!

PD.: Eso sí, nos quedamos, por el momento, sin saber como puedo aser para que no se...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
teniendo en cuenta que parece que pongas lo que pongas en google llegas a mistervertigo, digo yo que si busca bien por aquí encontrará una solución a su misterioso problema, seguro. isa
Juana ha dicho que…
"Todos los caminos llevan a Roma", entonces ...... esto es .... ¡Roma! ..... ¡Guau! Por fin llegue.
Anónimo ha dicho que…
Estoy buscando un desinfectante de tristezas para un amigo, un parainsultos para todos, y un siete usos para desatascar la Justicia de mi país. ¿Qué puedo aser para encontrarlo?
Ayúdeme mi rey!

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El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa