Ir al contenido principal

DE MESURADOS AL RÍO

Después de 10 años de cautela y dos días de mesurada espera, Benan Casual ha empezado a beber alcohol de quemar, a fumar tubos de escape, a tirar globos de aceite de hígado de bacalao por el balcón, a tontear con las paredes, a raspar las cáscaras de plánanos sin ningún fin entre manos, a usar el dedo corazón como excusa racional, a merendar por las noches y cenar a primera hora de la mañana, a conjugar sedimentos y lo peor... a confundir la o con el 0.

Antes del porqué, los antecedentes: Fueron 10 años trabajados. No falló ni un día. La cautela y Benan eran uno en carne. Y no se trataba de una promesa ni mucho menos de una apuesta; una decisión que tomó con una edad sin estar de acuerdo con ella. A los 5 años transcurridos estuvo cerca de renunciar y sacrificar parte de la mesura, sólo parte, pero reaccionó a tiempo y completó los 5 años restantes más dos días de propina.

Una charla con su madrina Sonora Enclave influyó determinantemente en su decisión. ¿Cómo? Vació su contenido adolescente, para convertirle en un niño en perenne estado de militancia infantil. Le hizo un 'colacaíto' con esencia de pez payaso (cuyo efecto consiste en 10 años de entretenimiento para el tutor/a).

Pero ahora ha despertado paralelamente a la muerte Sonora. El golpe, sin transición, ha sido duro... y a las acciones planteadas al inicio de esta entrada, se unen dos más: llevarse la contraria mientras bebe al revés para erradicar hipos y espasmos varios; y pintar la mona entre los bolardos de la ciudad. ¿Diagnóstico? Difícil. Es posible que lo mejor sea volver al espejo.

Comentarios

Juana ha dicho que…
No hay más remedio .... hay que volver al dichoso espejo y darse la vuelta como un calcetín.
Se puede empezar por quemar el alcohol de beber, desayunar con ánimo y cenar poco .... en realidad es solo una idea ....
hay que volver a mirar los rincones de este infinito mundo intentando viajar sin perderse.
dsesena ha dicho que…
jaja. Volvamos al espejo, que la cautela nos impide reflejarnos como deberíamos.

Entradas populares de este blog

Murió en lugar de la palabra

El cadáver aún tenía mucho que decir, pero no había nadie al alcance a través del cual poder expresar... Se mordía la lengua con los últimos suspiros. Las ideas que nunca sublimaron se desvanecían. La sonrisa se iba transformando en relieve, el rock en adagio y el mito en una frase por decir. Los músculos ocultaban poemas escondidos entre líneas. La rabia y el sosiego tonteaban. Quería expresar, usar su codo izquierdo para hablar lo que no estaba dicho.
...El telón caía y el público tenía un pie en la cena. Y él, como cadáver, perdía su peso como actor. Se acababa el tiempo entre vivos por mucha palabra que tuviera pendiente. Su identidad era ya lo de menos; de la pausa pasaba al corredor del olvido. Nadie estaba pendiente de él. Lo que no expusiera en ese momento se desintegraría con él para siempre. Hasta pronto, hasta nunca. El tiempo seguía su curso y no parecía hallarse ningún traductor de cadáveres por su causa en la escena.
Estaba muerto y además, muerto de miedo. Acojonado po…

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza. 
El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa. ¿Qu…

Entrada nueva

Pulsó en "Entrada nueva" para escribir su próximo post, se abrió una puerta y subió a una sala donde le esperaba parte de sí mismo. Allí, para el bien y el sentido común, había montada una mesa llena de aperitivos soñados, vino en prosa y recortes de historias que nunca han sido contadas. Se sentía relajado, cómplice de la ironía que le hacía cosquillas entre una oreja y la palabra; como aquella vez que olvidó su contraseña y tuvo que aceptarse fuera de su perfil. Era una especie de resignación y victoria a la vez. Una batalla ganada a la necesidad de "tener que". Una sonrisa no forzosa acompañaba mejor al vino que corría por su garganta. Era la alegría de saber y de saberse. Y todo esto ocurría gracias a la decisión de salir de aquella entrada que nunca llevaba a nada y que aparentaba dar acceso a todo. 
En aquella sala también había un árbol y un mapa. Eran una misma cosa. Unidos por un link de invierno que llevó su sentido al verano. Él dialogó con muchos de lo…