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PRÓXIMA ESTACIÓN: DOS JOTAS

¿Alguna vez has visto un bolardo que proyectaba una sombra humana? ¿O una señal urbana que no te cuadraba? Descubrí su obra a través de Inicios y Escrito en la pared. Es lo más surrealista y brillante que he visto en mucho tiempo, en cuestión de arte urbano. Su autor se 'titula' Dos Jotas y su obra es difícil de denominar. En su día mi compañera de Tras la2, Susana Blas le hizo una entrevista para Cámara Abierta 2.0 (muy recomendable). Con él nunca se sabe ni dónde empieza, ni mucho menos, dónde acaba su propuesta... Pero sí dónde sigue: en la calle y en su blog.

Convierte
la censura y/o la prohibición en parte obligada/necesaria del juego, o sea, de su obra. No hay más que ver cómo le da una vuelta de tuerca a las señales para comprender sus reglas. Por ejemplo, un día te bajas en la parada de metro Santiago Bernabeu y descubres un cartel como éste.

También se inmiscuye entre lo suyos - entre otras obras urbanas - para despuntar por 'la cara'... A saber, te paras ante una pared llena de mensajes, dibujos, bocetos, colores y de pronto tienes la sensación de que alguien te mira. Observas y encuentras (como la rana de la Universidad de Salamanca) un rostro de pasta de papel (intuyo) mirándote a los ojos. Es otro de sus sellos.

Y lo más reciente de su colección de ironías es la obra que pasó de “cerrado por quiebra” a “censurado por mala imagen”... Para conocer los detalles, mejor leerlo en su blog. Como decía líneas más arriba; con Dos Jotas, nunca sabes qué forma parte de su exposición, qué no, dónde empieza o cómo sigue. ¡Brillante!

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Estoy de acuerdo, es un tipo genial y original entre el de por si original mundo del arte urbano.
Juana ha dicho que…
Utilizando lo que nadie quiere para hacer Arte, hay personas que son así de increibles ....
La Zapateta ha dicho que…
He aquí de los pocos que todavía van mirando lo que les rodea, y no anexados definitivamente a su i.pod-pal-phone-phos-phuck. Alguien capaz de modificar su entorno con belleza e inteligencia porque lo ha procesado previamente. Alguien que huye de lo que dicen y ven ojos ajenos.
El bolardo es bolardo cuando te has cagado en su p... m... tras golpearte con él. El bolardo no es bolardo porque lo ponga Gallardón o Gallardín. El bolardo es bolardo porque a veces proyecta una sombra que sólo ve o intuye quien disfruta de un paseo con cerveza durante un torrido atardecer en el pasillo verde de Madrid.

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