Ir al contenido principal

FROM LOST TO DE BLOGLOSFERA

Hay días que pasan desapercibidos ante uno mismo, con el 'uno mismo' incluido. Otros (bastantes) tienen algún que otro ingrediente que contribuye a condimentar el plato personal; como por ejemplo el domingo, cuando me vi por la noche en excelente compañía y en DVD (aún no dispongo de Blue-Ray) esa maravilla titulada Ratatouille… Qué grande, chapó por Pixar y los obreros de semejante peliculón

Y después, hay días como ayer que ayudan a crecer, absorber y empaparte de nuevos puntos de vista; noticias interesantes y entusiasmo ajeno por aportar. Pude pasar por tantos sitios sin apenas moverte del… sitio, que -¡menos mal!- que existen “los favoritos”, memorias USBs y libretas de papel con bolis Bic cristal en el kit.

En Cámara Abierta le hemos dado una vuelta a la sección Intérnate… y tal y como ha quedado nos/me obliga a buscar más temas (fundamentalmente “blogosféricos”). Ayer dediqué más horas de lo habitual a navegar y saborear los post que normalmente no puedes por falta de tiempo. Me perdí un buen rato por Digg, Microsiervos, Enrique Dans, por las curiosidades Radiocable, por el manifiesto de Tíscar, el eco de los Social Media recogido -entre otros- por Netoratón 3.0, el Caos de José Daze, las habilidades de Periodismo Ciudadano, los diálogos con la incombustible Rosa, Los Sinfu; imposible resistirse a las genialidades de Chiqui...

...Leer la bandeja de Facebook, las reflexiones de Julio Mayol, por un lugar de la macha, las propuestas audiovisuales de Héctor Milla, el ojo de Murales Políticos, las recomendaciones de Paul M, me enteré un poco mejor de las estrategias de Marketing político 2.0 gracias a David Santos Holguín...

Probé una nueva red (mi cabeza está cortada no porque quiera tapar mi calvorota sino por un fallo ajeno, lo prometo), siempre teniendo en cuenta las cosas de Frechín, una paradita obligada -cómo no- por Japón de la mano de David Esteban, Blog y medio y siempre tratando de sobrevivir emocionalmente...

Y como colofón: volvimos a la parrilla. En fin, ahora toca hakearnos la mente… a base de bolas de ping pong / huevos-sorpresa kinder y mucha radio.

Salud!

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Como expongas así tu curro la peña va a odiarte. Seguro que horas y horas navegando acabas hasta el moño (del mismo modelo que el mio) pero según lo cuentas vamos a pensar que deberías pagar por tu curro en vez de al revés.
Dani Seseña ha dicho que…
Como digo en el post: "Ayer dediqué más horas de lo habitual a navegar y saborear los post que normalmente no puedes por falta de tiempo"... Y cuando te das ese gustazo/privilegio de degustar la blogosfera, pues al menos hay que valorarlo con su merecido post. De todos modos, Miguel Ángel... podrás comprobar que lo que yo practico en mi blog es periodismo ficción o semejante, con un toque de "involuntario"; con lo cual... la realidad, es posible, que siempre se vea superada. O no.
Salud! Cybrghost!
Anónimo ha dicho que…
Joe navegas más que Jack Sparrow!!! tendré que mirar despacio lo de las bolas de ping-pong,:D un abrazo
Silvia MV. ha dicho que…
Gracias Dani, eres un encanto.
Juana ha dicho que…
Bloguear es una de mis pasiones, he descubierto nuevas y estupendas cosas gracias al tuyo.
Un saludo
Anónimo ha dicho que…
es una experiencia nueva e insaciable, casi eterna, y las edades desaparecen y solo hay emociones y las cosas de la vida por todas partes, excitante momento el que vivimos...

Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa