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Cámara Abierta en un post...

Con un día seminublado, siempre dependiendo cómo se mire, lo mismo que ocurre con los 13 km/h de viento del Este y una humedad del 24% , comenzamos nuestro repaso por los links que fueron apareciendo por el programa de anoche.

Comenzamos por esos pintores, músicos, diseñadores gráficos, fotógrafo nativos de la era 2.0 que han visto sus vidas cruzadas en el universo de las redes sociales... y reflejadas en el cine, concretamente en la película de Eduard Cortés: Ingrid MySpace.

Ahora nos adentramos en el mundo de las ondas… quisimos saber qué había antes del vinilo, así que nos dimos un paseo por Radio 3 y llegamos a “Melodías Pizarras”. Un programa dedicado a las músicas que sonaban a 78 revoluciones por minuto hace más de 70 años, porque eso es lo que había antes del vinilo: discos de pizarra que giraban por encima de las 33 revoluciones y no sabían nada de la era digital… Si pincháis el blog del programa tenéis toda la información.

TEMAS DEL INTÉRNATE:

El proyecto Playing for change: de gira por Internet.
El nuevo manifiesto de JULIUS GENACHOWSKI, uno de los gurús tecnológicos de Barack Obama y presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones, pide una Red más libre…
El Partido Pirata alemán sacó 845,904 votos (2% del total) en las Generales del domingo… Antes, la noticia de su auge en los sondeos arrasó…

¿Quieres ahorrar 4.000 litros de agua? Pues si sigues los consejos de la ONG brasileña SOS Mata Atlántica... puedes hacerlo ¿Cómo? Sustituyendo el plato por la taza... ¿No lo pillas, verdad? Vale, lo diré más claro: que si meas en la ducha en lugar de hacerlo en el inodoro estarás luchando contra la desertización mundial... No es coña, es una campaña lanzado para proteger los bosques nativos de la costa brasileña... Y el mayordomo del algodón: ¡frotándose las manos...!

Y ahora poneros cómodos que hablamos de sexo... Bueno, nosotros no, los chicos de Guarrilleros.com, una tribu que la va liando de aquí y allá, en lo real y en lo virtual. La cosa empezó como un juego -enseguida entenderéis por qué-, pero se les fue de las manos y ahora se han convertido en una gran comunidad que persigue romper con el tabú que -dicen- sigue rodeando al sexo...

En TÚ RUEDAS: OFF Docúpolis

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El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa