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BÚSQUEDAS

No pensaba escribir nada hasta mañana. Seré breve. De nuevo algunos motores de búsqueda que llevan hasta este blog, me remueven y necesito compartir mi sorpresa. Repito, seré breve. Pregunta: ¿Cómo pueden coincidir en un mismo espacio -y navegar un rato por éste- personas que por un lado siguen buscando a "Tom Jones desnudo", por otro "Adoquines en Lisboa", "Torrot TT bicicleta" u más disparatados, los que quieren encontrar "idiomas, cénaculos y anacardos"?

Perdonad esta interrupción de silencio, pero comprenderéis que uno necesite recibir teorías al respecto. Ahí queda. Por cierto, gracias a todos los comentaristas que últimamente no paráis de charlar bajo estas líneas. Es un placer leer vuestras trabajadas opiniones, que van más allá del "me gusta" o "no me gusta". Muchas de ellas son un post en sí mismo.

Salud!

Comentarios

Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
jaja Al final, me voy a sentir extraño. Yo no busqué nada raro para encontrar el blog. ¿Debería montar una asociación de afectados o algo así?
Mi teoría: Google también tiene resacas
Juana ha dicho que…
Yo más bien "te encontré sin buscarte en ningún sitio .... " como los personajes de tu blog que se cruzan y entrecruzan ..... por casualidad.
Anónimo ha dicho que…
Yo creo que se trata de una de esas promociones del 3x2, me explico, pagas 2 y llevas 3. En este caso esa unidad adicional es Mistervertigo, que la unica relacion que guarda con las anteriores, es que esta es gratis...y de sobra es sabido que gusta más!.
Otra teoria,mas metafisica, seria que cada uno tenemos una forma de encontrarnos/encontrarte:Unos tienen que dar muchas vueltas.Otros no.Yo vine por un comentarista (cybrghost) que te tiene enlazado en su pagina (por cierto muy buen post el de ayer).
No se en que grupo me sitiu, lo cierto es que aqui se está muy a gusto y hay gente muy maja (aunque suena a tipicazo, es la pura verdad)
Un saludo y no t estreses

Anonima Mente
Enrique Palacios ha dicho que…
Me llegan visitas por extrañas búsquedas en Google, es muy gracioso verlas por el Analytics. Tu blog no lo encontré por el referido buscador, fue por el concurso 20blogs...

Y me quedo.

Éxitos Daniel
La Zapateta ha dicho que…
Increible. Al ir a escribir este comentario, sobre los Tom Jones y las Torrots me ha salido como palabra a verificar: mutorrot...

El algoritmo de google tiene casualidades que la casualidad no entiende.
capitán garfio ha dicho que…
Este fué en el primer blog que entré y me decidí a dejar un comentario....desde entonces he entrado en otros y la experiencia ha sido muy buena...gracias muchas gracias maestro,por enseñarme el camino.
Un saludo
Anónimo ha dicho que…
Yo un día que estaba aburrido y escribí "caracola de degüello" y llegué al blog de un amigo que pensaba había muerto. Lo que no sé es por qué lo creí, ahora resulta que ese amigo trabaja para un partido político opuesto a mí y todo... pero en sus ratos libres escribe para fuera y para adentro.

Me recuerda a Mr.Seseña y sus vertiginosas propuestas.

Un saludo a todos!

Anónimo estrato
Escrito en la pared ha dicho que…
Curioso, cuando menos. Más de uno y más de dos hemos estado comentando estas cosas esta semana.

Una brazo.
copifate ha dicho que…
Creo que esto es un gran cerebro-memoria del que somos sinapsis de aleatorio origen y oscuro destino. Vivimos dentro de lo que nos influye y avivamos con nuestros impulsos influencias en los otros. Estamos aquí porque nos seleccionamos alrededor del "vértigo".

Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

La crónica borradora

Borró tres archivos por la mañana, el eje de la crónica que tenía que entregar al día siguiente. Cada uno correspondía a un asunto pendiente. El cúmulo le pesó más que el deseo o la necesidad de resolverlos. Salió a la calle en busca de respuestas aleatorias. La calle -cansada de su rol de eterna transición- contestó con más preguntas. Ella en parte se enteraba de lo que ocurría y en parte lo evitaba. Lo mismo había sucedido con aquellos archivos. Uno fue borrado a conciencia, dos sin querer. O al revés. Nunca lo sabrá con toda certeza. El día anterior se había registrado un breve temblor de tierra. Pocos grados, pero los suficientes para sentir lo fino que es el asfalto y el vértigo de la fragilidad. El movimiento brusco le dejó algo mareada. ¿Qué relación existía entre el miedo a caer al abismo y el borrado -accidental o no- de archivos propios? ¿Había alguna relación? Mientras paseaba sin destino marcado -sintiendo y recuperando la firmeza del suelo con sus nuevas sandalias- e