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EL TIEMPO QUE CABE

Se ha guardado un minuto de silencio, también un papel arrugado. Esteban Soplado, tiene el bolsillo lleno de sorpresas. En el papel había un dibujo a carboncillo, sólo pude ver un ojo. El minuto de silencio sí he podido verlo en toda su dimensión. Está lleno de voces mudas que intentan expresar un dolor de origen desconocido; 60 segundos de risas y llantos, de dudas y certezas, de quehaceres involuntarios, de recuerdos inventariados*, de sensaciones incomprendidas, de padres que enseñan a sus hijas a hacer la zapateta *** (dícese de saltar y dar una palmada en el aire con las plantas de los pies) de acrósticos que llegarán**, de amistades con derecho a roce, de caos ****, de salidas de tono (merecen un post aparte)...

Esteban, como canta su apellido, resopla momentos especiales, los regala sin esperar nada a cambio. Es lo más parecido a la obra de teatro a la uno va por primera vez en su vida. Sentarse un rato con él, a charlar, es romper con uno mismo y emprender una nueva relación contigo mismo. Pero con la diferencia de que los aplausos no los recibes del patio de butacas, sino que te los proporcionas por tu cuenta y riesgo... de hecho no siempre los oyes. Esteban mete la mano en cualquiera de sus bolsillos y saca tiempo. Yo no recuerdo el último minuto que guardé, pero debe andar agazapado por algún rincón.

Salud!
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Imprescindibles:

*Mención al último post de INVENTARIO
**Sobrenombre que adopta uno de los comentaristas más habituales de este blog: La zapateta. Aún no tiene blog, pero seguro que muy pronto se lo saca del bolsillo.
***Mención al último post de MEDOBLOTRAVEZ
****Mención al último post de LA GUARIDA DEL COYOTE
*****La imagen la he tomado prestada de "Lo que no está escrito"

Comentarios

Juana ha dicho que…
Me gusta la gente con la que charlas, en vivo o virtual, y rompes contigo mismo para volver a empezar, a veces incluso lo importante es el espacio entre las palabras o, el espacio entre las letras, a veces ...... me pierdo en esos espacios.
Anónimo ha dicho que…
Yo tengo guardados varios minutos de esos, aunque ya no sé si duran 60 segundos porque juegan su propio tiempo. Algunos se han dilatado por cuenta propia y me permiten perderme durante (lo que a mi me parecen) horas. Otro se ha quedado detenido, como esperando. Los tengo escondidos entre horas y días distintos.

En un minuto también cabe un post emocionante como este.
Ponente Tremeño ha dicho que…
En el bolsillo siempre hay algo del pasado. Lo raro sería sacar algo del futuro. Mi hermano era capaz de perder varias generaciones de clics de famobil, y reencontrarlas de nuevo en un bolsillo de peto de pana rojo. Teniendo en cuenta que el clic no ha pasado a la historia sino que aun le queda para rato, empiezo a confundir pasado y presente, y los minutos se me van en este pensamiento.
Anónimo ha dicho que…
El otro día se guardó un minuto de silencio en el partido del Madrid. En ningún momento (en la tele) contaron en honor a quién. El minuto, además no llegó a los 30 segundos. Me quedé confuso, pero cuando apagué la tele, harto en general de lo que sale por ella (fue un momento sólo, ahora la veo, la tengo delante) hubo una pausa en mi vida. Ahora, reanudado el día a día, guardo con recelo el resto del minuto pensando en qué me lo voy a gastar.

Reloj, te he robado las horas, cabrón!

Morc
Capitán Garfio ha dicho que…
Yo...en los bolsillos tengo guardados momentos,recuerdos,frases,el tiempo se lo pongo yo,según me concierne...saludos...
Miguel Ángel Pegarz ha dicho que…
Yo he optado por llevar bolso, para poder llevar las gafas y ver los detalles menos mal y la cámara para no perder detalles. Cuando tenga un minuto de sobra me miraré que llevo en los bolsillos, aunque últimamente me faltan minutos, si alguien los encuentra que me los mande.Y de paso si alguien se encuentra con Esteban Soplado, que se lo traiga y nos tomamos todos un café con leche (pero buena). Se admiten salidas de tono... si acabamos en el karaoke. Pastas tengo, traed post.
Cada día eres más grande Dani (no, más viejo también pero no me refiero a eso)

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