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Cámara Abierta 2.0: Cuestión de Ciencia...

Publicado en el blog de Tras la 2

Desde ayer estamos en plena Semana de la Ciencia (hasta el 22 de noviembre). En Cámara Abierta 2.0 queremos asomarnos a este universo desde nuestro callejón de La2. Por ejemplo, comenzamos poniendo Sinfonía con nombre propio: “The Symphony of Science”. Un canal de vídeo construído con retales musicales ‘involuntarios’ de astrónomos como Carl Sagan o el astrofísico Neil DeGrasse Tyson

Antes, nos pasamos por las Jornadas de Blogs y Ciencia celebradas en CosmoCaixa (Alcobendas, Madrid). Allí estuvimos con Eugenio Manuel Fernández, Miguel Artime y Manuel Hernán. Vamos, los protagonistas de este encuentro que comenzó a celebrarse el año pasado en el Pamplonetario. También quisimos conocer un poco mejor el CERN, o lo que es lo mismo, el laboratorio del Consejo Europeo para la Investigación Nuclear...

Por si a estas alturas alguien no se ha dado cuenta, el programa 158 estuvo protagonizado por la Ciencia…

Pero también barrimos para casa... y os presentamos el clan de rtve.es... Un portal infantil que inició su andadura, en fase beta, allá por el mes de junio y que, aunque sigue siendo una criatura, cuenta ya con más de 30 series y 500 episodios de las mejores sagas infantiles... por tener, tiene hasta su propia red social... especialmente pensada para los más pequeños...Seguro que os gustó la primera entrega de El Cobrador del gas de las casas encantadas de la República Popular China ¿Y la segunda? Ya sabéis que su director Alfredo López ganó el premio de la mejor trología en la pasada edición del Jameson Notodofilmfest... Pues agarraos, porque os pasamos la tercera y última parte de esta saga rodada gracias a internet.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
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Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa