Ir al contenido principal

JESÚS SE LA JUEGA

El pegador freudiano me enganchó desde el principio… A medida que empecé a alimentar este blog, sus pegatinas iban ‘fijándose’ en él. Pero lo mejor es que la cosa trasciende, si hace poco Roberto me enviaba su foto, hoy es Jesús (cinesmadridhistoria) quien se ha jugado el tipo para compartir la imagen podéis ver…

Y se ha jugado el tipo porque, como él me dice en su mail: Pasaba ayer yo solo, día 27 de Octubre, por los soportales del Corte Inglés de Castellana a las once de la noche y me asaltó la visión, así que saqué el móvil y le hice un par de fotos al anuncio. Pasó una chica cerca que debió pensar lo mal que debía estar yo: un tío bastante mayorcito haciendo fotos a un anuncio de una tía en sujetador.

Qué voy a decir. Estoy encantado de practicar (gracias a los comentaristas participativos y el pegador) esta especie de periodismo-activismo involuntariamente ciudadano… Ojalá sean muchas más las imágenes que pueda ir colgando en MISTERVÉRTIGO y ojalá un día nuestro protagonista se pase un día por aquí y nos cuente su… filosofía pegadora.

Salud!

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
La Zapateta dice:

¿Qué nos querrá decir ahora? ¿Regresión a la fase oral? ¿Iniciación al fetichismo? ¿Homenaje a Fellini-Amarcord (escena de la Estanquera y el adolescente "no puedo respirar")?

Ojalá tenga una intención detrás, aunque esta sólo sea hacernos pensar.

Gracias Jesús por hacernos partícipes.
Anónimo ha dicho que…
La Zapateta dice:

Por cierto, seguimos con problemas a la hora de poner nuestro nombre. Algo de la URL "carateres no permitidos".
Dani Seseña ha dicho que…
No sé qué nos querrá decir, pero el tio cada vez abarca más elementos...

En cuanto los "caracteres no permitidos", es el mensaje particular del sistema Blogger que no termino de comprender por qué se empeña en no dejar firmar...

Te recomiendo un 'parche': Puedes firmar y en la url poner la dirección que quieras.

Gracias, Zapateta.
Anónimo ha dicho que…
Sólo comentaros que el anuncio ha sido censurado en Estados Unidos por obsceno... Por si puede servir para encontrar un nuevo significado.
Jesús Muñoz ha dicho que…
No sé si el pegador freudiano sabía el dato de que el anuncio había sido censurado, porque en caso afirmativo quizás quería decir que quienes necesitan un buen psicoanálisis son los censores.
copifate ha dicho que…
Ya he comentado en otras ocasiones que el "pegador" es un poeta. Es sutil e inteligente. Sentido del humor, ironía, lo tiene todo. Hace muy buena pareja con nuestro bloguero particular gracias al cual lo conocemos. Algunos pensamos que podían ser la misma persona pero no, son dos. ÁNIMO

Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa