Ir al contenido principal

UN MENSAJE PARA TI, RUDY

Se llama Lucas (o no) y hoy cumple 38 años. Es un gran tipo, sencillo, culto, oculto, inquieto, humilde, aficionado a los palíndromos y sabedor de que un día su limonero seguirá creciendo sin él… Y no voy a poder tirarle de las orejas.

Cuando éramos pequeños, mi tía –nunca supimos por qué- le llamaba Rudy… Jugábamos en el mismo barrio y compartíamos juguetes (barco pirata de los Clics de Famóbil, Scalextric, las chapas…); pero lo pasábamos en grande con las guerras de calcetines. Fundamental darle solidez a los clásicos mendrugos de hilo. Nos repartíamos los bolazos de un extremo de la habitación a otra. Recuerdo el dolor de risa que me entraba antes, durante y después… Impresionante.

Ya, siendo mayorcitos, también hemos vivido momentos únicos, en el concierto de Paul Weller en la Riviera (Madrid) en el año 2003; o en el FIB el mismo año… Sin duda es una de las personas que más me ha influido musicalmente a lo largo de mi vida. Él me metió el gusanillo del SKA, del Soul, del Jazz. Después discutíamos sobre si Mandess eran mejor que Specials o si Wilson Pickett emocionaba más que Percy Sledge

Los años pasan, los gustos e inquietudes evolucionan… Afortunadamente. Muchos amigos se quedan en el camino y –a pesar de Facebook- no los vuelves a ver. Con Lucas es diferente. Nos vemos menos, sí, como es lógico. Cada uno con su vida. Pero ahí estamos. El uno siempre podrá contar con el otro.

No puedo tirarle de las orejas, pero sí calcetines a distancia y dedicarle este post con todo mi aprecio y cariño. Su sueño, de pequeño, era viajar a Marte, pero decía –cantando- que no podía por no tener nave espacial. Hoy con los pies bien plantados en la Tierra es un referente imprescindible para mí. Es mi amigo, mi hermano y una persona extraordinaria. ¡Felicidades, Rudy!

UN REGALO VIRTUAL

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Me has emocionado como a mi me gustaba hacer contigo cuando había una ocasión especial. Hace tiempo que te perdoné por quitarme el trono de primogénito y desde entonces no hago más que disfrutar, aprender y crecer contigo. Sólo te digo una cosa: Vete preparando para cuando cumplas tú. "La venganza puede ser terrible". Y, que nos disculpen los demás blogeros y comentaristas, pero es que nos queremos, respetamos y admiramos como hermanos.
Gracias Dani, un beso.
Rudy Lucas de Todos los Santos.
Anónimo ha dicho que…
La Zapateta dice:

Con motivo del post que hablaba sobre la "decadencia" de la comunicación blogera, hice una llamada a la calma y me referí a los largos veranos de cuando éramos niños. También recuerdo la calma que nos tomábamos mi hermano, Marcos, y yo cuando colocábamos todos los clics de famobil (ahora playmobil) a uno y otro lado del pasillo, tras lo cual, lanzábamos una pelota de goma a ver quien derribaba más muñecos del otro y ganaba la partida. Así, una y otra vez, hasta que llegaba la hora de la merienda y mi hermano se metía entre pecho y espalda, y casi de un mordisco, todo un bocadillo de mantequilla con azucar. No sé si Dani tendrá uno o más hermanos, yo tengo uno, ese, y también es el motivo para que yo siga siendo el que soy. Te felicito, Dani, por ser como eres y tener ese detalle con tu hermano.
Anónimo ha dicho que…
sin palabras...
Sí, tengo un hermano que de pequeño ponía sonidos a las fotos que veíamos en las revistas en mitad de los eternos viajes en tren. Yo me partía de risa.

También es un "muy mejor amigo".

Salud!
Anónimo ha dicho que…
He tenido que buscar el sinónimo de palíndromo en el diccionario... Creo recordar que el día que explicaron el término en clase me di un golpe con un limonero independiente que estaba en la calle 'ORURO'. Me quedé aturdido pero antes de poder seguir con mi camino algo me golpeó en la cabeza, pensé que era un limón del limonero autosuficiente, pero no, era una bola de calcetines.
Felicidades hermanos y a ti Rudy Lucas de Todos los Santos especialmente!!!!
Anónimo ha dicho que…
Capi
Felicidades,me a gustado mucho el regalo que te ha hecho tu hermano,me ha emocionado de tal forma,que hasta se me han puesto los ojos vidriosos,de hecho lo voy hacer mio,(con vuestro consentimiento claro),y si a ti no te molesta.A mi me chifla el Ska y hay canciones como esta,que me ponen los pelos como Ska..rpias.FELIZ CUMPLEAÑOS,de todo corazon...Skatalitico

Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

El verbo y el tren coloquial

Estación de Atocha, Madrid. Enero 2016 Esperaba subirse a un verbo que le llevara lejos. Lejos del último adjetivo que le arrastró hasta el reverso del suelo que pisaba. La mente en blanco y un mapa por recomponer, una geografía por reubicar. La frase de su amiga fue letal. Cada letra iba cargada con verdades que ni él mismo había valorado. Las comas, las pausas, los silencios y lo malditos puntos suspensivos quemaban. Así esperaba ese vehículo redentor. Inquieto, teneroso, tembloroso, entusiasta del desaliento, sabedor de sus miserias, conocedor accidental de las verdades que le dan cuerpo a la mente... ...Y en su maleta tan sólo llevaba un verso contagioso que no escribió. Un texto que recibió por azar de un sueño a través de un diálogo que no sabe cómo empezó pero sí adónde le llevaba.  El murmullo del vagón susurraba desde el fondo del plano. Podía oler el reflejo de su escapada. Imaginaba una huída para empezar, no de cero, pero sí desde un quiebro de sí mismo. Enrai

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...