Ir al contenido principal

SI ERES LEGAL, COMPARTE MATERIAL

Fabio Carabeo

Digamos suavemente que ha sorprendido la nueva campaña del Ministerio de Cultura sobre potenciar ‘la legalidad’. Me descojono con el lema: "Si eres legal, eres legal". En esta cruzada se afirma que el intercambio de material cultural sujeto a copyright es delito, aún no existiendo ánimo de lucro. ¡Toma ya!

Los Hacktivistas se preguntan: ¿Acaso se ha realizado una modificación de la legislación sin avisarnos a los ciudadanos? ¿Acaso las declaraciones de la fiscalía o de la unidad de delitos telemáticos de la policía donde informaban claramente que el intercambio de cultura sin ánimo de lucro no constituye ningún delito penal estaban equivocadas?

Como afirma la periodista Montse Boix en su blog: “Sin duda el Ministerio de Cultura del Gobierno de España debe reflexionar al ceder a las presiones de la SGAE”.

El caso es que han decidido movilizarse por todo lo legal con el fin de saber quién miente. Así que hoy a las 12 h los manifestantes van a proceder a la descarga de material protegido por la Ley de Propiedad Intelectual sin ánimo de lucro… Y lo van a hacer frente a la sede del PSOE en Madrid, C/ Ferraz 70.

Su lema, me parece perfecto: “Si eres legal, comparte”. Una vuelta de tuerca, incluso, a la web del Gobierno.
-----
PD.: Otra industria es posible: http://www.rockindiana.biz/

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Quién es el legal...¿quién ofrece su trabajo para vivir,o quién quiere vivir del trabajo de los demás?
Sobre la SGAE...solo decir que a mi,me parecen unos piratas a los que hay que pagar por el hecho de crear,también me recuerdan a las mafias de antaño,las de los años 20,que tanto vemos en películas.
Si me pinchais,continuare...
Un saludo.
Anónimo ha dicho que…
dale, dale!
Anónimo ha dicho que…
Capitán Garfio:
Continuaré..
Pienso que un artista debe vivir de su creación,como tambien lo debe hacer un pintor,un albañil o un fontanero,dando gracias porque encima viven de lo que les gusta,pero no los buitres carroñeros de alrededor,que esos solo desean vivir del cuento.
Además,siempre se van a quejar los que mas dinero ganan como,Alejandro Sanz,que yo no digo que no sea un buen compositor y un buen artista,pero tiene dinero como para vivir el resto de sus diás sin pensar en las crisis.
El chaval se lo ha currao,no le quito el merito y tambien pienso que debe pelear por lo suyo,pero hay muchos artistas,que en su vida ganaran lo que ha ganado él,y no van de víctimas,ni siendo estandarte de la legalidad como él.
De todas formas,mis palabras no son en contra de artistas de cualquier genero,es sobre todo contra esos que cobran,por no hacer nada y hay muchos que lo que les pica es eso,no saber hacer nada.
Ahí queda eso y no me pincheis,que puedo seguir.
Un saludo

Entradas populares de este blog

El Cerrojo

Abrí para pedir un café, pero una mirada (que vale 1.000 vocablos) me cerró la puerta. Esperé a que pestañeara, pero solo un párpado estaba por la labor de ceder. El otro protegía -con todo- el ojo avizor. Saqué una llave en son de paz. Dio un golpe en la mesa como respuesta. Intenté darle mi brazo al torcer. Sacó un as. Yo pinté bastos. “El cerrojo, aunque no lo creas lo llevas tú”, me dijo en tono conclusivo. Cuando miré mis manos para intentar descifrar sus palabras la camarera me sirvió un café. No entendí mucho lo sucedido, y menos cuando me giré hacia la puerta nadie miraba. Solo quedaba la mirilla, hidroalcohol y una propina. 

Idas y venidas por una mala salida

 Viéndolas venir me dieron en toda la cara. Una a una, las idas y venidas de años anteriores (y una del que entra) fueron golpeándome repetidamente hasta que pronuncié la palabra requerida: "Perdón". Las idas reclamaban un sitio concreto al que llegar; las venidas, más dimensiones. La correspondiente a 2021 era ida y estaba algo más perdida. Lo más difícil para mí fue darme cuenta de que tenía la responsabilidad de ubicarlas. Lo supe por una mala salida de otra persona hacia mí. Ésta, la mala salida, me advirtió -poco antes de abofetearme por izquierda y derecha con la mano abierta- de que debía organizarlas. ¿Cómo? pregunté. Viéndolas venir, exclamó. Así que tras pedir disculpas y tomar la firme decisión de implicarme en la búsqueda de lugares y dimensiones, todo empieza. A ver...

Las palabras se las lleva Twitter

Apenas estaba digiriendo una información -con alta carga de valor- cuando un tuit la bajó de golpe muro abajo. Intenté seguirla, pero no paraba de caer al foso; y durante el imparable descenso iba olvidando el cuerpo de la noticia que me había llamado la atención. Finalmente renuncié y volví a lo más alto del muro de nuevo, con la esperanza de leer algo interesante, entonces un hilo que sostenía al texto en extinción entró en escena. Intenté seguirlo pero poco duró su vigencia. Una vez más la gravedad de las redes sociales impuso su fuerza.  El volumen de la ansiedad de la masa social por publicar, por ser viral, por conseguir apoyo de followers, ¡por ser!, por estar, por pintar, pesa y ocupa tanto que la palabra apenas puede sostenerse. De hecho acabo de perder el hilo que me trajo hasta este texto. ¿Habré incorporado la misma gravedad y procesado de ideas? Es posible, porque ya se me está haciendo largo y empiezo a sentir ansiedad por publicarlo y que funcione por sí solo. Pesa